El trono europeo se decide en el fango de los Dolomitas
Arthur Forissier llega a las gélidas aguas del Lago di Molveno con una diana en el pecho y la confianza de quien domina el barro como nadie en el viejo continente. Tras su exhibición en la Copa del Mundo, el mayor de los hermanos franceses busca revalidar su corona en el XTERRA European Championship, pero el trazado de Trentino, un auténtico rompepiernas con los picos de Brenta como testigos, no permite concesiones ni errores en la presión de los tubeless.
La verdadera batalla se librará en el sector de MTB del Full Distance Triathlon. No son solo los 51.5 kilómetros de recorrido total los que asustan, sino la tecnicidad de unos single tracks que, tras las lluvias intermitentes de la última semana, se han convertido en una trampa de raíces y piedras sueltas donde el flow brilla por su ausencia. Aquí es donde especialistas como Felix Forissier o el incombustible Ruben Ruzafa intentarán dinamitar la carrera antes de calzarse las zapatillas de trail. La clave estará en no quemar todos los cartuchos en las rampas de desnivel positivo extremo; quien llegue con las piernas vacías a la transición T2 sufrirá un calvario en la carrera a pie por la orilla del lago.
La velocidad pura del formato Sprint
Mientras los focos apuntan a la distancia reina, el Sprint Triathlon de 25.75 kilómetros se perfila como un laboratorio de vatios y pulsaciones al límite. En esta distancia, el drafting en el agua y la explosividad en los primeros repechos eliminan cualquier margen de gestión. Es ciclismo de contacto y transiciones de infarto donde un segundo perdido ajustando el casco supone decir adiós al podio.
El parte meteorológico anuncia una bajada térmica que podría obligar al uso de neopreno, alterando los planes de los nadadores menos potentes que contaban con un agua más templada para recortar distancias. En un circuito tan exigente como el de Molveno, la diferencia entre la gloria y la pájara monumental es una fina línea trazada sobre el barro italiano. La armada francesa parte como favorita, pero el terreno técnico de Trentino siempre guarda una última emboscada para los que confían ciegamente en los vatios del potenciómetro.