El rugido de los frontales a las seis de la mañana en Bárzana no será solo el inicio de una carrera; este sábado, el Ultra Trail Valle de Quirós se transmuta en el epicentro del trail running regional al albergar el Campeonato de Asturias de Ultra. La noticia ha corrido como la pólvora en los grupos de entrenamiento: con 57 kilómetros y un desnivel acumulado de 4000 metros positivos, la Federación de Deportes de Montaña del Principado (FEMPA) ha elegido este trazado por su extrema dureza técnica y su carácter alpino puro.
El foco de todos los analistas está puesto en el sector crítico de los Huertos del Diablo y el ascenso vertical a Peña Rueda. No es un terreno para corredores de asfalto reconvertidos; aquí se necesita saber gestionar el drafting inexistente en crestas técnicas y tener piernas de acero para no sufrir una pájara monumental antes de alcanzar el techo de la prueba. El récord de 7:11:09 establecido por Adrián Ardura el año pasado pende de un hilo, ya que la condición de campeonato autonómico ha atraído a un plantel de élite que busca no solo el metal, sino bajar de la barrera psicológica de las siete horas en un rompepiernas constante.
Mientras los especialistas en larga distancia se baten el cobre en las alturas, la Speed Trail de 12 kilómetros servirá de termómetro para la Copa de Asturias de Categorías Inferiores. Es un single track explosivo donde los jóvenes talentos suelen salir a ritmos de infarto, jugándose el podio en transiciones rápidas y descensos suicidas hacia la meta de Bárzana. Por su parte, el Trail de 21 km mantiene su esencia con el paso por el Pico Barriscal, ofreciendo ese equilibrio perfecto de 1500 metros de desnivel para quienes huyen del ultra pero buscan el sabor del Aramo.
La meteo apunta a una jornada clásica asturiana, con brumas matinales que pueden complicar la navegación en las zonas más técnicas de caliza. Quien no sepa leer el terreno o gestione mal el avituallamiento en el kilómetro 15 de la distancia intermedia, se encontrará con el muro mucho antes de lo previsto. Quirós no regala nada; aquí el título de campeón se gana sufriendo en cada canal y manteniendo la cabeza fría cuando el cuádriceps dice basta.