La era de Ryan Whelan ha terminado y el sendero de las North Downs busca desesperadamente un nuevo heredero. Tras un histórico "three-peat" que dejó la moral del pelotón británico por los suelos, el corredor afincado en Hong Kong ha decidido no defender su corona este año, abriendo un escenario de caos absoluto en las 103 millas que separan Farnham de la pista de tartán del Julie Rose Stadium en Ashford.
No se equivoquen: que no esté el gran dominador no significa que el camino sea más amable. Hablamos de un rompepiernas de manual con 3.350 metros de desnivel positivo que castiga especialmente en los tramos de single track boscosos y las infames escaleras de Box Hill. Aquí, la gestión del esfuerzo es la diferencia entre el éxito y una pájara monumental antes de cruzar el puente de Medway. Con el récord femenino de Alice Robinson (18:13) aún fresco en la memoria tras su exhibición del año pasado, todas las miradas se centran ahora en quién será capaz de bajar de las 16 horas en el cuadro masculino.
En la lista de favoritos, los dorsales queman. Jana de Waal llega con el cuchillo entre los dientes tras su reciente victoria en el Cotswold Way Challenge, buscando redimirse de su abandono en la TP100. Tendrá que vigilar de cerca a Zoe Smith, una corredora que conoce cada raíz del primer sector tras su cuarto puesto en la modalidad de 50 millas el año pasado y que viene de firmar unas espectaculares 18 horas exactas en el Támesis. En la categoría masculina, la ausencia de Whelan deja el campo libre para que nombres como Neil Beacher o los veteranos del Grand Slam de Centurion intenten asaltar un podio que hoy no tiene dueño claro.
El factor determinante, como siempre en el agosto inglés, será el termómetro. Se prevén máximas que rozarán los 25 grados, una temperatura que, sumada a la humedad característica de Kent, convierte las secciones expuestas en auténticos hornos. La clave estará en las transiciones rápidas en los 12 avituallamientos y en mantener la hidratación a raya antes de que el muro de las 70 millas empiece a cobrar facturas. El sábado a las 07:00, cuando se dé la salida en Farnham, comenzará una guerra de desgaste donde la estrategia pesará más que los vatios.